El porcentaje de daño en la destrucción total: cómo se calcula y por qué importa

La destrucción total del auto es una situación que puede ocurrir tras un accidente grave, y entender cómo se determina marca la diferencia entre cobrar lo que corresponde o aceptar una oferta insuficiente.

¿Qué dice el contrato de seguro?

Las condiciones generales del seguro automotor establecen con precisión cuándo se configura la destrucción total: hay daño total cuando el costo de reparar o reemplazar las partes dañadas es igual o superior al 80% del valor de venta al público al contado en plaza de un vehículo de la misma marca y características. Esto significa que si tu auto vale $10.000.000 y repararlo cuesta $8.000.000 o más, estás ante una destrucción total.

Lo importante es que este no es un criterio que la aseguradora aplica a su libre criterio. Está fijado en el contrato y aprobado por la Superintendencia de Seguros de la Nación, de modo que tanto vos como la compañía están obligados a respetarlo.

¿Cómo se determina el valor del auto?

El contrato de seguros de Automotores también regula cómo la aseguradora debe calcular el valor de venta al público. No puede usar cualquier número: está obligada a basarse en cotizaciones de concesionarios oficiales, empresas revendedoras habituales o publicaciones especializadas que informan mensualmente el precio de los vehículos y que son la referencia estándar del sector.

Una vez que determina ese valor, la aseguradora tiene que notificarte fehacientemente el importe resultante y darte cinco días hábiles para que lo aceptes o lo rechaces. Si no estás de acuerdo con el valor que te informan, el propio contrato prevé un mecanismo de contraste: se toman nuevas cotizaciones y se promedian para llegar a un importe definitivo que la compañía debe comunicarte expresamente.

¿Qué pasa una vez confirmada la destrucción total?

Si se confirma que el daño supera el 80%, la aseguradora debe indemnizarte el valor de venta al público al contado en plaza al momento del siniestro, más los impuestos, tasas y contribuciones que correspondan, hasta la suma asegurada que figura en tu póliza.

Este es un proceso técnico, bilateral y reglado. No es una decisión unilateral de la compañía, aunque en la práctica muchas veces se presenta como si lo fuera.

¿Por qué importa que entiendas este mecanismo?

Porque conocerlo te permite detectar irregularidades. Si la aseguradora no te notificó el valor del auto de forma fehaciente, si no te dio el plazo para aceptar o rechazar, o si el presupuesto de reparación que usó no refleja el daño real del vehículo, el procedimiento está viciado y tenés argumentos concretos para reclamar.

Un liquidador que subestima los daños o que usa un valor de mercado desactualizado puede arrojar un porcentaje más bajo del real. Eso le conviene a la aseguradora, que así evita declarar la destrucción total y pagar el valor completo del vehículo. Saber cómo funciona el mecanismo es el primer paso para no aceptar una oferta que no te corresponde.

¿Qué podés hacer si no estás de acuerdo?

Podés solicitar a la aseguradora el informe completo del liquidador, el presupuesto de reparación utilizado y las cotizaciones en las que se basó para determinar el valor del auto. La aseguradora está obligada a darte esa información. Si el procedimiento no se cumplió correctamente o si los números no cierran, tenés derecho a impugnarlo.

En esos casos, contar con asesoramiento legal desde el inicio marca la diferencia entre aceptar una oferta insuficiente y cobrar lo que realmente te corresponde.

Si tu auto fue declarado destrucción total o creés que la aseguradora no está aplicando el procedimiento correctamente, en esta página encontrás información detallada sobre cómo funciona el proceso y cómo podemos ayudarte: Reclamos por destrucción total.