En caso de Destrucción Total, se puede impugnar la valuación de los daños que hace la aseguradora

Impugnar la valuación de los daños que hizo la aseguradora para determinar si se configura la destrucción total del vehículo.

Cuando un vehículo sufre un siniestro y la aseguradora envía a su liquidador para evaluar los daños, lo habitual es esperar que esa valuación refleje la realidad del vehículo. Sin embargo, en muchos casos el monto que determina el liquidador resulta significativamente menor al costo real de reparación — o, en los casos de destrucción total, menor al valor de mercado del vehículo.

Cuando esto sucede, el asegurado tiene la posibilidad de impugnar la valuación de los daños. Este artículo explica qué significa subestimar el daño, por qué ocurre y qué pasos seguir para cuestionar una valuación que no se ajusta a la realidad.

Qué significa que el liquidador subestime el daño

El liquidador es la persona designada por la aseguradora para inspeccionar el vehículo siniestrado y determinar el alcance del daño. A partir de esa inspección, se fija un monto: ya sea el costo de reparación o, en los casos de destrucción total, el valor que la aseguradora reconoce como indemnización.

Subestimar el daño significa que ese monto queda por debajo de lo que costaría efectivamente reparar el vehículo en el mercado, o por debajo del valor real que tenía el vehículo antes del siniestro. La diferencia puede ser de unos pocos miles de pesos o puede representar una proporción significativa del valor total del vehículo.

Por qué pasa esto

Hay varias razones por las que una valuación puede quedar por debajo de lo real, y no todas implican mala fe:

  • El liquidador puede tomar como referencia listas de precios o tablas internas que no reflejan los valores actuales del mercado.
  • Puede no considerar repuestos originales, optando por alternativas genéricas más económicas.
  • Puede subestimar la mano de obra necesaria para una reparación correcta.
  • En destrucción total, puede aplicarse un valor de mercado desactualizado o que no corresponde al estado real del vehículo antes del siniestro.

Sea cual sea la causa, el resultado es el mismo: el asegurado recibe menos de lo que necesita para reponer o reparar su vehículo.

Cómo impugnar la valuación: pasos a seguir

  1. Pedí el detalle de la valuación por escrito. La aseguradora debe poder explicar cómo llegó a ese monto: qué ítems consideró, qué precios utilizó y bajo qué criterio.
  2. Conseguí presupuestos alternativos. Llevá el vehículo a uno o más talleres de confianza y solicitá presupuestos detallados de reparación. Si se trata de destrucción total, reuní valores de mercado de vehículos similares (año, modelo, kilometraje, estado).
  3. Compará y documentá las diferencias. Cuanto más concreta sea la comparación — ítem por ítem — más sólido es el reclamo.
  4. Presentá la impugnación formalmente. Esto se hace mediante una nota dirigida a la aseguradora, adjuntando la documentación que respalda los valores reclamados.
  5. Esperá la respuesta y evaluá los pasos siguientes. La aseguradora puede aceptar la revisión, proponer un valor intermedio, o mantener su posición original.

Qué documentación respalda la impugnación

Cuanta más documentación objetiva se reúna, más fuerte es la posición del asegurado. Entre los elementos más útiles:

  • Presupuestos de talleres mecánicos detallados por ítem
  • Publicaciones de venta de vehículos similares, con fecha y características comparables
  • Fotografías del estado del vehículo antes y después del siniestro
  • Facturas de repuestos o reparaciones previas que demuestren el estado del vehículo

Cuándo conviene consultar con un abogado

Si la aseguradora rechaza la impugnación sin fundamento, si la diferencia entre lo ofrecido y lo reclamado es significativa, o si el proceso se demora sin respuesta clara, conviene que un abogado especializado revise el caso. En muchos casos, una intimación formal respaldada con la documentación correcta es suficiente para que la aseguradora reconsidere su posición. En otros, puede ser necesario avanzar con un reclamo más formal.

En síntesis

La valuación que ofrece el liquidador de la aseguradora no es una cifra definitiva e inapelable. Si el monto no refleja el costo real de reparación o el valor de mercado del vehículo, el asegurado tiene derecho a impugnarla — y cuenta con herramientas concretas para respaldar ese reclamo.

Conocer el proceso y reunir la documentación adecuada marca la diferencia entre aceptar un monto insuficiente y obtener una indemnización justa.

Si la aseguradora subestimó el daño de tu destrucción total y no sabés cómo avanzar, podés consultar tu caso sin cargo.

Dr. Emilio Meyer — Abogado especialista en derecho de seguros automotor. CABA y GBA.

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